Cómo Diseñar un Oasis Mediterráneo en 150 M2

jardín de 180 m2 con pérgola de madera, cubierta de rosal trepador, aromáticas en maceta,, piscina y seto de ciprés

La integración de una pequeña alberca y una pérgola de madera maciza transforma la típica parcela periurbana en un retiro privado de alta costura.

Olvídese de las hectáreas de terreno. El verdadero lujo paisajista hoy reside en la capacidad de transformar una parcela periurbana estándar en un refugio privado de alta costura. Analizamos cómo la selección de materiales nobles, la zonificación inteligente y una botánica estructural pueden convertir el jardín de un chalet pareado en un oasis íntimo que parece duplicar su tamaño real.

La Zonificación Invisible: Dividir para Ganar Amplitud

En parcelas de 150 a 200 m², el error más común es dejar un solo espacio diáfano de césped que empequeñece el conjunto. La clave del «jardín boutique» es crear micro-ambientes definidos sin usar barreras físicas que corten la vista.

  • El Cambio de Pavimento: Usar la transición entre la grava, la piedra rústica y la madera para delimitar visualmente la zona de comedor de la zona de solárium.
  • La Escala Vertical: Utilizar pérgolas ligeras y árboles en macetones para crear techos y paredes vegetales que dan tridimensionalidad al espacio.
jardín con pérgola madera, zona living junto a piscina plunge pool, ordenado con seto perimetral de ciprés

El uso de piedra natural con juntas de grava zonifica el espacio sin necesidad de levantar barreras visuales.

Materiales con Alma: La Paleta del Lujo Relajado

Para huir de la frialdad de los materiales sintéticos modernos, la propuesta se basa en texturas que envejecen con dignidad y aportan la calidez de la propuesta mediterránea.

  • Piedra y Terracota: Muretes bajos de mampostería para bancadas integradas y macetas de barro artesanales que actúan como esculturas.
  • Madera Rústica: Pérgolas de vigas tratadas que filtran la luz, huyendo de los metales brillantes.

Botánica Estratégica: Privacidad y Aroma en Poco Espacio

El mayor reto del pareado es la intimidad. La solución no es un muro de cipreses monótono, sino una pantalla vegetal viva y sensorial.

  • El Techo Cítrico: Usar limoneros guiados sobre la pérgola para crear sombra aromática y productiva (como vimos en la referencia).
  • La Pantalla Texturizada: Combinar el olivo (estructura perenne) con gramíneas altas (movimiento y ligereza) para tapar las vistas de los vecinos sin crear una pared verde opresiva.
rincón con banco en piedra junto a jardinera alta con aromáticas seto de ciprés y limoneros en maceta terracota

Combinar especies perennes estructuradas, como el olivo, con el frescor de los cítricos garantiza privacidad e impacto visual los 365 días del año.

El Elemento Agua: La «Plunge Pool» como Joya

En estos metros, no cabe una piscina olímpica, pero sí una lámina de agua que refresque el ambiente. Una alberca estrecha, revestida en piedra oscura o microcemento, se convierte en el espejo del jardín y el centro de la vida en verano.

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