El Oasis Urbano: De Patio De Cemento A Refugio Tropical

Adquirir un bajo con jardín en la ciudad es un privilegio, pero a menudo la realidad choca con la expectativa. Las promotoras suelen entregar estos espacios como rectángulos fríos, pavimentados con baldosas grises y completamente expuestos a las miradas de los pisos superiores. En esta nueva entrega de Reyes de la Reforma, metemos la retroexcavadora en el corazón de la ciudad para transformar un triste patio de luces en un santuario nocturno de alta gama. Descubre cómo la madera, el acero corten y una iluminación teatral pueden multiplicar visualmente el espacio y garantizar la privacidad absoluta.

Estado inicial de un bajo con jardín urbano, pavimentado completamente con baldosas grises y sin vegetación

Fase 1: El Lienzo Gris Y El Síndrome Del Escaparate

El punto de partida era el habitual en las construcciones urbanas recientes: cero vida y cero intimidad. El pavimento continuo de hormigón rebotaba el calor en verano y la luz fría en invierno. Sin vegetación que amortiguara el sonido de la calle ni estructuras que frenaran las vistas de los vecinos, el espacio se sentía más como una jaula que como una zona de esparcimiento. Había que romper el suelo para que el jardín pudiera respirar.

Proceso de obra en un patio urbano, mostrando la instalación de una tarima de madera exterior y estructuras metálicas.

Fase 2: Volúmenes, Madera Y Esqueletos Metálicos

Para cambiar la percepción del espacio, la obra civil se centró en crear desniveles y estructuras verticales.

La Tarima Y La Pérgola

Se levantó gran parte del pavimento original para devolver la tierra al suelo. En la zona más cercana a la vivienda, se construyó una estructura rastrelada para instalar una tarima de madera tecnológica, creando un «salón exterior» elevado, limpio y cálido al tacto. Simultáneamente, se ancló a los muros perimetrales una estructura de pérgola en metal negro mate. Este esqueleto no solo aporta un diseño contemporáneo, sino que sirve como soporte para futuras enredaderas (como la hiedra) que crearán un techo verde y bloquearán la visión desde los pisos altos.

Fase 3: Texturas, Botánica Y Magia Nocturna

Con los volúmenes definidos, el paisajismo final se encargó de vestir el espacio, prestando especial atención a cómo se viviría el jardín tras la puesta de sol.

Acero Corten Y Rocalla Tropical

Para separar la zona de césped de los parterres perimetrales, se utilizó una bordura curva de acero corten. Su tono oxidado contrasta de maravilla con el verde vibrante de la pradera. En el parterre principal, apostamos por un aire exótico plantando palmeras sobre un lecho de rocas y corteza de pino, aportando verticalidad y una textura salvaje que rompe la rigidez de la ciudad.

El Diseño De Iluminación

El verdadero lujo de este bajo es su diseño lumínico. En lugar de focos cenitales deslumbrantes, se instalaron balizas rasantes y focos direccionales en la base de las palmeras y los muros. Esta luz cálida y ascendente proyecta sombras dramáticas, da profundidad al jardín y crea una atmósfera de chill out sofisticado. El mobiliario moderno de líneas blancas, contrastado con unos originales taburetes de tronco de árbol macizo, cierra un conjunto sencillamente espectacular.

Espectacular bajo con jardín reformado de noche, con césped, palmeras iluminadas, cubierta de madera y mobiliario de diseño.

El Refugio Bajo La Pérgola: Fuego Y Diseño

Al fondo de la parcela, la estructura metálica oscura cobra todo su sentido al convertirse en el corazón social del jardín. Hemos diseñado un salón exterior íntimo, enmarcado por el techo virtual que crean las guirnaldas de luces cálidas (festoon lights). El punto focal de este rincón es un moderno brasero redondo de diseño (fire pit), que no solo caldea el ambiente en las noches frescas, sino que crea ese efecto hipnótico del fuego que invita a alargar las veladas. Los sofás blancos de líneas depuradas destacan sobre la tarima y el fondo vegetal, cerrando un rincón digno del mejor hotel boutique.

Primer plano nocturno de un salón exterior de lujo bajo una pérgola metálica, con sofás blancos, un moderno brasero de fuego y guirnaldas de luces cálidas.

Conclusión

Este proyecto nos demuestra que no hace falta tener hectáreas de terreno para disfrutar de un paisajismo de lujo. Romper la monotonía del cemento, jugar con los desniveles y diseñar con la luz nocturna en mente son las claves para rescatar cualquier bajo urbano. Lo que antes era un patio expuesto, hoy es un bosque privado en miniatura donde desconectar del ritmo frenético de la ciudad.

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